Desde que somos pequeños
se nos ha acostumbrado a ver ciertas cosas, entre ellas están los estereotipos,
la discriminación y los prejuicios, esta conducta es reforzada en muchos casos
en la casa o en el escuela, pero además también existe un elemento que nos
acentúa estas actitudes de la que muchos no nos damos cuenta: las películas
infantiles, abarcando en este trabajo las de Walt Disney.
Las protagonistas de las
películas de Disney proveen mensajes
subliminales que generan o
socializan estereotipos de mujer no deseables ya que fomentan prejuicios como el machismo
y el culto a la belleza, entre otras cosas. Se
repite en todas las películas un modelo de mujer con la incapacidad superarse a
sí misma y la necesidad de que haya una figura masculina de por medio que
incentive y complete esta superación. Siempre se le muestra a la mujer en un
estado inicial de miseria, tristeza o desgracia. Luego de conocer al llamado
“príncipe azul” su situación pasa a un estado de felicidad pura, lo que se
conoce como el final feliz. El hombre representa al héroe, quien cumple un
papel salvador, ya que, en la mayoría de los casos, despiertan, reviven o
salvan a la mujer que actúa como víctima en
La Sirenita, existe una frase que dice: Los hombres no te
buscan si les hablas. No creo que les Quieras aburrir. Allí arriba, es
preferible que las damas no Conversen, a no ser que no te quieras divertir.
Verás que No logras nada conversando, a menos que los pienses Ahuyentar.
Admirada tú serás, si callada siempre estás. Sujeta bien tu lengua y
triunfarás.
Este diálogo no está oculto en la película, sino que
verdaderamente está muy explícito. Asimismo pongo un diálogo que se establece
en La Bella y la Bestia: “El pueblo entero lo comenta: no está bien que una
mujer empiece a tener ideas y pensar”. Por lo tanto, de lo citado me atrevo a
decir que no solo el medio de comunicación tiene influencia en el receptor,
sino que también el hogar y la escuela juegan un papel muy importante en esta
contracción de ideologías, ya que estos son también participantes activos de la
sociedad influenciada por los mismos valores.
Disney, por consiguiente, es una industria repartidora de
ideologías marginales. Los padres pareciera que no se dieran cuenta que al
comprar estas películas a sus hijos, ellos van a adquirir la ideología de un
grupo de poder, que según Mc Quail está unido al poder del estado a través de
sus usos
habituales y de mecanismos legales. Laswell dice que uno de los factores importantes a fijar en la
sociedad democrática es el de obtener un conocimiento igual entre el experto, el dirigente y el ciudadano. Adorno y Horkheimer (1947) apuestan por algo similar: “Todo lo que aparece
es sometido a un sello tan profundo que al final no aparece ya nada que no lleve por anticipado el signo de la jerga y que no demuestre ser, a primera vista, aprobado y reconocido”. También se habla en este mismo texto de una absolutización de la imitación por parte de la industria cultural. En otras palabras, cuando se habla de cultura realmente se está hablando en contra de ella. Los cuentos o películas en los cuales aparece un príncipe azul caracterizado por poseer siempre atributos virtuosos y en donde la mujer es siempre hermosa y vulnerable persistieron por mucho tiempo. Pero esto cambió cuando el sexo femenino salió de sus tristes y dominadas vidas hacia la vida real: a estudiar, trabajar y a obtener sus méritos propios. La conclusión principal a la que se pudo con llegar con la realización
de este ensayo es que Disney crea estereotipos de mujeres muy rígidos en donde se plantea a las mujeres como personas con poca capacidad para valerse por sí mismas, individuos que no pueden afrontar sus problemas solos y sobre todo como personas que necesitan de una presencia masculina
para poder alcanzar la felicidad. Disney produjo gran cantidad de películas donde se les enseñó los a los niños el rol que cada uno debía adoptar, de tal manera que ahora gran parte de la sociedad adopto este estereotipo de manera natural. Por un lado, a las niñas se les inculcó que la felicidad consistía
en el estereotipo de belleza: flacas, altas, rubias, ojos claros, etc. y sobre todo en encontrar a su “príncipe azul”, el cual obviamente tenía que tener las típicas características de un hombre perfecto.
Por otro lado, se le enseñó a los niños que ellos eran la figura dominante en los hogares, que siempre tiene que defender a las mujeres, ya que éstas son incapaces de hacerlo por sí mismas. Se adoptó la idea que la mujer esta para atenderlo y para hacer los deberes de la casa y la crianza de los hijos.
Entonces si esto es lo que nos han enseñado desde que éramos chicos, ¿Es esto lo que tienen que cumplir las mujeres?
habituales y de mecanismos legales. Laswell dice que uno de los factores importantes a fijar en la
sociedad democrática es el de obtener un conocimiento igual entre el experto, el dirigente y el ciudadano. Adorno y Horkheimer (1947) apuestan por algo similar: “Todo lo que aparece
es sometido a un sello tan profundo que al final no aparece ya nada que no lleve por anticipado el signo de la jerga y que no demuestre ser, a primera vista, aprobado y reconocido”. También se habla en este mismo texto de una absolutización de la imitación por parte de la industria cultural. En otras palabras, cuando se habla de cultura realmente se está hablando en contra de ella. Los cuentos o películas en los cuales aparece un príncipe azul caracterizado por poseer siempre atributos virtuosos y en donde la mujer es siempre hermosa y vulnerable persistieron por mucho tiempo. Pero esto cambió cuando el sexo femenino salió de sus tristes y dominadas vidas hacia la vida real: a estudiar, trabajar y a obtener sus méritos propios. La conclusión principal a la que se pudo con llegar con la realización
de este ensayo es que Disney crea estereotipos de mujeres muy rígidos en donde se plantea a las mujeres como personas con poca capacidad para valerse por sí mismas, individuos que no pueden afrontar sus problemas solos y sobre todo como personas que necesitan de una presencia masculina
para poder alcanzar la felicidad. Disney produjo gran cantidad de películas donde se les enseñó los a los niños el rol que cada uno debía adoptar, de tal manera que ahora gran parte de la sociedad adopto este estereotipo de manera natural. Por un lado, a las niñas se les inculcó que la felicidad consistía
en el estereotipo de belleza: flacas, altas, rubias, ojos claros, etc. y sobre todo en encontrar a su “príncipe azul”, el cual obviamente tenía que tener las típicas características de un hombre perfecto.
Por otro lado, se le enseñó a los niños que ellos eran la figura dominante en los hogares, que siempre tiene que defender a las mujeres, ya que éstas son incapaces de hacerlo por sí mismas. Se adoptó la idea que la mujer esta para atenderlo y para hacer los deberes de la casa y la crianza de los hijos.
Entonces si esto es lo que nos han enseñado desde que éramos chicos, ¿Es esto lo que tienen que cumplir las mujeres?
Te quedo mu bien compañero, solo recuerda q el titulo de la reseña es otro (el que tu le pongas), :) bonita tarde
ResponderBorrarSuper bien!! compii!! tenias que ser mercadologo!! ;D
ResponderBorrarMuy buen blog compañero saludos
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